domingo, 02 de noviembre de 2008
Que triste es la tristeza (Elo)
Qué triste es la tristeza. Sabemos cuando estamos tristes, pero ¿sabemos por qué?. Estoy mirando la pared y veo dos manchitas que me miran, igual están ahí siempre o igual ni están, lo importante es que yo las veo y creo que me empiezan a mirar. Pienso en los ojos de esas personas que cuando las miras sientes que no es justo que sean tan pequeños, ojos que hace tiempo que no ven la luz o que nunca la quisieron ver, o igual sí, y no les dejaron, o quizás nunca la vieron. Y que son tan solo ojos pequeños, ojos apagados. Ojos que son dos borrones en un papel arrugado, un papel que ya nunca más sera de regalo, ni brillante, ni descarado, tan solo un papel de cartón, un papel tericioso, al que ni la lluvia respeta, al que los barrenderos esquivan mirarlo, un cartón desgarrado que tan sólo algún perro medio dormido alguna vez a acariciado. Tan sólo un cartón de la calle con sus arrugas, con su mezquindad, con su grosería, que nos pone el bello de punta con sólo rozarlo, tan sólo eso: un cartón acartonado. Que en su día sería lienzo con trazos firmes y colores aguados. Pero hoy tiene color de destierro, de humillación, de abandono, el mismo color que tienen los carteles quemados por el tiempo. Su edad no la sabe nadie, son tan viejos como su silencio, y tan jóvenes como el último abrazo que les dio alguien al que no veian desde tanto que no recuerdan ni el momento. Y yo me siento triste por ellos y por mí; porque la tristeza y la soledad van de la mano, se abrazan tan fuerte que te empiezan a estrangular, y cuando están bien abrazados ya no sabes quien te quiere más si el uno o el otro, o aveces por igual. Sinceramente no me preocupa, gane el que gane no me dejan respirar. Y el que nunca me falla es la impotencia, que yo creo que es el hijo de los, que te ata de manos, que se te sienta encima, que te hunde en un fango húmedo que te agarra las rodillas, que no te deja moverte, un fango que te envuelve, con vida propia, un fango lloroso que se te queda mirando... y en sus ojos, en sus ojos pequeños ves tan sólo eso: tristeza y soledad.
Elo
Sinceramente hoy no estoy en uno de mis mejores días y me apetecía escribir. ¿Me encuentro mejor? creo que no, pero igual otras personas sí. Igual alguien lo lee y hasta le gusta, bueno, y si le gusta a otra persona le regalo un trozo de mi tristeza, se lo guardo en el bolsillo cuando no se de cuenta. Sí, supongo que habrán muchas faltas de ortografía y seguramente algun parrafada que suene a cursi, pedante o que no tenga sentido. Tan sólo es lo que quise escribir y que aún ni he releido, porque seguramente si lo hago dejara de gustarme, porque no lo escribí con las manos, lo escribí con los dedos y estos andan solos y tan solo miro la pantalla y aparecen letras empujandose unas a otras. Vale ahora lo miro, por si me falta alguna tilde que se note muy descarada, porque el dedo meñique me falla cuando escribo deprisa y más con el frío que tengo que no atino en la tecla.
Bueno otro día escribiré otra cosa, que hoy estoy triste por si no os habiais dado cuenta.
Elo
Sinceramente hoy no estoy en uno de mis mejores días y me apetecía escribir. ¿Me encuentro mejor? creo que no, pero igual otras personas sí. Igual alguien lo lee y hasta le gusta, bueno, y si le gusta a otra persona le regalo un trozo de mi tristeza, se lo guardo en el bolsillo cuando no se de cuenta. Sí, supongo que habrán muchas faltas de ortografía y seguramente algun parrafada que suene a cursi, pedante o que no tenga sentido. Tan sólo es lo que quise escribir y que aún ni he releido, porque seguramente si lo hago dejara de gustarme, porque no lo escribí con las manos, lo escribí con los dedos y estos andan solos y tan solo miro la pantalla y aparecen letras empujandose unas a otras. Vale ahora lo miro, por si me falta alguna tilde que se note muy descarada, porque el dedo meñique me falla cuando escribo deprisa y más con el frío que tengo que no atino en la tecla.
Bueno otro día escribiré otra cosa, que hoy estoy triste por si no os habiais dado cuenta.

